Acabo de terminar un taller sobre cómo favorecer la salida del payaso interior. La experiencia la he compartido con otras veinte personas, de las cuales tres eramos maduras-maduras, (dos chicos y una chica), y el resto chicas estudiantes de las diferentes ramas de sociales y animación en torno a los veintipocos años....
Sus motivaciones tenían mucho que ver con el desarrollo de sus carreras o de los trabajos en que algunas estaban empleadas. Hasta ahi todo dentro de la más normal normalidad. Lo curioso es qué haciamos alli tres maduros-maduros.....sobre todo cuando uno te cuenta que sus jefes creian que estaba en un congreso relacionado con su trabajo.....Que otro pensaba que era una reunión de terapia colectiva ; finalmente, otro confesaba que a él lo del payaso nunca se le había dado bien, que más bien tiraba a seriote anodino....y que hasta hacia llorar a los niños cuando se les acercaba.....
La evolución de la materia demostraría, una vez más, lo sorprendentes que somos las personas, sobre todo cuando nos tenemos que enfrentar, afrontar, situaciones fuera de normas, absurdas. La falta que nos hace deshacernos de los topicazos, flexibilizar las conductas, dejar de juzgarnos y ser más tolerantes, aceptando incluso la no-sintonía con el "otro".....Verdaderamente todo eso hace aflorar el niño-payaso que llevamos dentro, reprimido, escondido e incluso avergonzado si, por un casual, intenta asomar por alguna costura....
De esta experiencia he aprendido a que, en lo sucesivo, respetaré más a todas esas personas que su modus vivendi es hacer reir o emocionarse a otras.....pues no es un trabajo fácil...ni sencillo...Que exije muchas horas de dedicación y observación de la conducta humana...y que llega a fatigar tanto como una jornada de trabajo, bien sea manual o intelectual.....
Tambien he constatado que soy una persona individualista, pero solidario. Torpón en los movimientos. Estructurado, con predominio de la lógica. Ese individualismo hace que cree mis propios mundos a los que aporto mis soluciones, al margen del guión establecido fuera, con lo que me dificulto para seguir las pautas del equipo. O sea un encanto...para el que me quiera.