Navarro señaló que los socialistas catalanes tienen su camino: “La reforma constitucional. No queremos la independencia, pero estamos de acuerdo en que los catalanes hemos de poder decidir nuestro futuro y estamos de acuerdo en que la mejor fórmula para llegar es la de que haya un acuerdo entre el Gobierno de Cataluña y el de España” (El Confidencial, 13.03.2013)
¿Para qué se quiere el poder decidir, si lo que decides no lo puedes llevar a cabo? Cuando se vive en comunidad, se aceptan unas reglas de juego votadas mayoritariamente entre las cuales esta que la opinión colectiva prima sobre la particular, no cabe dar un portazo y marcharte ignorando al resto de jugadores.
Esta propuesta de los socialistas catalanes no tiene mas objeto que ganar tiempo y seguir obteniendo beneficios del resto de Comunidades. Es verdad, es hora de una reforma constitucional, pero donde quede claro y negro sobre blanco, cual es el techo competencial de las Comunidades, con independencia de cual sea su origen, histórica o parvenu; donde quede claro cuales son sus responsabilidades y a qué se pueden enfrentar si las incumplen.Y de ahí para abajo, todas las instancias, organismos, cargos públicos que dependan del Gobierno de la Comunidad.
Y si resulta que la ceguera colectiva fuerza a una separación traumática, con su pan se lo coman. España ha superado otras muchas separaciones. El resto del territorio es perfectamente capaz de acoger todo lo que Cataluña ha creado con el apoyo del resto del Estado, favorecida por una industrialización mal entendida, en cuanto a su desarrollo territorial, donde se abandonaron extensos territorios condenándolos a una economía terciaria que a la postre se esta demostrando no tener futuro en este mundo globalizado. Es verdad que necesitaremos un generación para recuperar el retroceso, pero también es verdad que los caudales que hoy día se van por el agujero secesionista, podrán encauzarse con mejor provecho para esos amplios territorios, hoy casi desérticos. Terrenos no faltan, infraestructuras viarias y ferroviarias tampoco, la oferta turística del interior es cada vez mas conocida y podría ser un buen motivo para revalorizarla. La de costa esta suficientemente definida. En fin economistas no faltan que pueden dar forma a ese nuevo futuro. lo que no se si tenemos políticos que lo visionan certeramente.
No es un futuro deseable, debe lucharse para evitarlo, pero llegado el caso, que no cunda el desánimo. Tienen más que perder ellos, que nosotros.
Es mi opinión.
No hay comentarios:
Publicar un comentario